
Coral Gables | Hallandale Beach | Boca Ratón

Por qué todas las madres deben dedicarse tiempo a sí mismas
A menudo nos olvidamos de cuidarnos cuando nos vemos envueltas en nuestras rutinas diarias. Este es nuestro recordatorio para las madres de por qué es importante dedicar tiempo a una misma.
La maternidad es una tarea que exige mucha responsabilidad y te absorbe por completo. A medida que el niño crece, la lista de cosas por hacer no hace más que alargarse con nuevas tareas: seguir su vida escolar, concertar citas con el médico, llevarlo a sus actividades, vigilar su alimentación y mostrar un interés total por su vida. Si a esto le sumamos el trabajo y otras responsabilidades, cuidar de una misma empieza a parecer algo totalmente innecesario. Por eso, el cuidado personal suele quedar relegado al final de la lista de tareas diarias.
Las estadísticas reales también lo confirman. El informe anual de Motherly muestra que el 61 % de las madres no consigue ni siquiera una hora de tiempo libre para sí mismas. Así que no es de extrañar que, tras tener un hijo, muchas mujeres se enfrenten a un cansancio crónico, lo que más tarde conduce a problemas aún más graves: trastornos del sueño, menor concentración, irritabilidad, ansiedad y apatía.
Muy a menudo, el sentimiento de culpa por dedicar tiempo a una misma dificulta aún más afrontar estos problemas. Muchas mujeres piensan que deben mantenerse siempre productivas o dedicarse por completo a la familia. Sin embargo, como sabemos, una madre feliz y llena de energía es uno de los principales factores que contribuyen al bienestar del niño. Por eso, el autocuidado dista mucho de ser un deseo egoísta. Es simplemente una forma de mantener una buena condición física, reducir el cansancio y conseguir ese tiempo de descanso tan necesario dedicado exclusivamente a una misma. Y, como resultado, continuar con éxito el difícil pero hermoso viaje de la maternidad.
También es importante que los niños imiten la forma en que los padres se tratan a sí mismos. Si un niño ve que su madre nunca descansa, ignora constantemente el cansancio y considera que sus propias necesidades no son importantes, poco a poco esto se convierte en algo normal también para él. Por el contrario, cuando los adultos saben cómo gestionar el estrés, recuperarse y cuidarse adecuadamente, el niño lo percibe como una parte normal de la vida.

Por cierto, en realidad, un buen cuidado personal ni siquiera requiere procedimientos complicados de varios pasos ni pasar muchas horas en un salón de belleza. Hoy en día, las madres que triunfan eligen formas de cuidado que les permiten combinar el cuidado de la belleza con la relajación. Por ejemplo, recurren a técnicas de masaje que les ayudan a matar dos pájaros de un tiro: reducir el estrés y eliminar los signos visibles del cansancio. Estos tratamientos mejoran la circulación sanguínea, alivian la tensión muscular y te ayudan a lucir un aspecto renovado, a veces en menos de una hora.
Además, resulta muy útil incorporar hábitos saludables a la rutina, ya que pueden mejorar el bienestar sin mucho esfuerzo. Por ejemplo, vale la pena dar paseos cortos sin el móvil, dedicar media hora al día a hacer ejercicio en casa, optar por un libro en lugar de las redes sociales con más frecuencia y mejorar los horarios de sueño en la medida de lo posible. Incluso cosas tan sencillas pueden reducir el estrés y favorecer tu estabilidad, no solo externa, sino también interna.
Por eso es muy importante entender que el cuidado personal no es una recompensa ni un lujo que solo te puedes permitir cuando te lo «mereces». Es una parte normal de la vida y una necesidad básica de toda madre que lo da todo por sus hijos. Por eso, recuérdate a ti misma más a menudo que no es algo sin importancia.